31 de mayo de 2014

FRICASÉ DE ESPÁRRAGOS Y GUISANTES


El tiempo vuela. Hace nada que estaba nevando en esta zona de Nueva York y ahora parece que la primavera quiere marcharse a toda prisa para dejar paso al verano.



Por eso, antes de que se acabe la temporada de espárragos, me gustaría compartir esta receta con vosotros. 

Este plato es sencillamente delicioso y "bikini friendly" si se toma acompañado de una ensalada verde. Para los que no teméis a los hidratos, lo podéis tomar como primer plato acompañado de unas patatitas asadas o de un buen pan.



Nivel de dificultad: Fácil
Tiempo de preparación: 30 minutos


Ingredientes para 2 personas

150g de espárragos verdes troceados (sin la parte dura de la base)
150g de guisantes frescos o congelados
4 cucharadas de agua
2 huevos
Perejil para servir (opcional)

Para la salsa

125g de cebolla dulce muy picada
25g de mantequilla
1 cucharada de harina
80ml de vino blanco
150ml de caldo de verduras
Sal y pimienta negra recién molida


Preparación


1  En una olla mediana, derretir la mantequilla, añadir un poco de sal y cocinar la cebolla a fuego medio-suave hasta que este ligeramente dorada. Añadir la harina y cocinar durante un par de minutos más. A continuación, añadir el vino, remover bien y cuando comience a espesar, añadir el caldo. Reservar.


2   Cocer los huevos en agua hirviendo durante 8 minutos. Comenzamos a contar los minutos de cocción cuando el agua empiece a hervir.




3  Colocar los espárragos en un cuenco o plato hondo con dos cucharadas de agua en la base. Meter el cuenco tapado en el microondas y cocinar los espárragos durante 2 minutos. Repetir el proceso con los guisantes.


4  Escurrir los espárragos y los guisantes antes de añadirlos a la salsa. Cocinar a fuego medio durante cinco minutos. Añadir un poco de pimienta negra recién molida y rectificar de sal.


5  Enfriar un poco los huevos cocidos antes de pelarlos y cortarlos en cuartos. Servir la fricasé de inmediato con el huevo cocido por encima y un poco de perejil picado.


Consejos


  •  Podéis utilizar puerros o chalotas para la salsa, dependiendo de lo que os sea más fácil de encontrar.

  • ¿Quieres evitar que la salsa te quede con grumos? Una vez hayas cocinado la harina, apaga el fuego y prepara los espárragos mientras tanto. Cuando hayan pasado unos minutos y el roux (la mezcla de harina con mantequilla) no este tan caliente, añade el vino y mezcla muy bien con las varillas. Enciende el fuego y no dejes de mover la salsa mientras añades el caldo. Puede que no sea la manera más correcta de hacer la salsa, pero funciona.

  • Este plato es ligero tanto en cantidades como en ingredientes, cosa que no viene mal de vez en cuando.
  


Receta adaptada de El gran libro de la cocina vegetariana, de Sarah Brown.



25 de mayo de 2014

HAZELNUT CHOCOLATE CAKE



It's funny how the memory works... I was looking for recipes for the blog and I found this one.
The first thing that came to my mind was the smell of the milk chocolate and the hazelnuts. After that, I remembered the granulated texture of this cake, and then, a lot of memories from my college years. I couldn't believe I forgot this recipe! I used to make it for my friends and they were always asking for more.

And here it is, a recipe rescued from oblivion.

I hope you like it as much as I do.






Difficulty: Medium
Preparation time: 35 minutes
Cooking time: 45-50 minutes




Ingredients

*I halved the amount of ingredients for a smaller cake. If you want to prepare a bigger cake, double the amount and use a
30 centimeters loaf pan.

100g  (3.5 oz) milk chocolate
100g  (3.5 oz) roasted ground hazelnuts
90g (3.20 oz) butter at room temperature
80g (2.80 oz) sugar
3 eggs
70g (2.50 oz) all purpose or pastry flour
1/2 teaspoon baking powder
1 pinch of salt
100g (3.5 oz) Nutella or milk chocolate for the glaze







1   Prepare a 20 centimeters (7.8-inch) baking pan covered with parchment paper. Heat the oven to 190º C (375º F).


2    Grind milk chocolate with a food processor or a grater. Wisk flour and baking powder.


3   Separate whites from yolks. In a clean bowl, beat the whites until firm, adding the pinch of salt before finish.


4   In a bigger bowl, beat butter and sugar until creamy. Add yolks one at a time, beating until incorporated.


5   Using a silicone spatula, add hazelnuts and chocolate to the mixture. After that, incorporate flour, avoiding overbeating the batter. To finish, fold in the whites slowly until you get a uniform mix








  Put the batter into the pan and smooth the surface. Bake for 30 minutes and set the tempearture to 180ºC (350º F) until done. To make sure it is done, insert a toothpick into the center of the cake. Once removed it should come out batter-free (some melted chocolate is ok).


7   Cool on a wire rack for 20 minutes and unmold. Let the cake cool completely on the wire rack if you want to glaze it with the milk chocolate or Nutella. To melt the milk chocolate, use the microwave for 15 seconds intervals, stirring until melted. Let the milk chocolate glaze cool completely before slicing the cake.




Tips


  • If you don't have a food processor yet, you should buy one. It will make things easier for you in the kitchen and you can use it for plenty of recipes.

  • This isn't a light and fluffy cake but neither is dry thanks to the hazelnuts and chocolate. You'll have more than one slice, for sure.

  • The quality of the chocolate is key for the flavor of the cake and for the texture of the glaze.

  • The cake can be prepared ahead and glazed one hour before serving it.

  • If you're on impatient mode, forget about the glaze, slice the cake after unmolding and spread some Nutella on it.




Recipe adapted from the book Repostería Esencial. Circulo de Lectores editorial.

 

15 de mayo de 2014

PAN SIN AMASADO DE CERVEZA Y CENTENO



Con esta receta quiero animaros a que veáis el mundo del pan como algo que esta al alcance de todos. Si probasteis la receta de pan sin amasado, seguro que sabéis de lo que estoy hablando. 

Para los iniciados: fuera esos miedos. No hay secretos, solo paciencia y muchas ganas de aprender. Pasito a pasito, sigue la receta y ya verás como acabas enganchad@ a esto del pan.




En esta ocasión vamos a incluir tres tipos de harina diferentes y en vez de usar agua para elaborar nuestro pan, utilizaremos cerveza. He escogido una de trigo estilo belga por el toque dulzón que aporta a la miga, pero puedes usar tu cerveza preferida o ir probando hasta que encuentres la que más te gusta para este pan. 

También he decidido no usar mi (maravillosa) olla de hierro, pensado en todos los que no cuentan con este tipo de utensilio de cocina para hornear el pan. Evidentemente, si tenéis una cocotte, una olla apta para horno o un Pyrex con tapadera, no dudéis en utilizarla. Aunque también podéis abandonar vuestra zona de confort y ver qué tal os sale.

El resultado que obtendréis será una hogaza de miga tupida con un aroma y sabor espectaculares. Ya os podéis ir despidiendo de los panes insípidos.



Nivel de dificultad: Fácil-medio
Tiempo de preparación: 10 minutos de trabajo + unas 14 horas de reposo aproximadamente
Tiempo de horneado: 40-50 minutos aproximadamente








 
Ingredientes


250g de harina de fuerza
100g de harina de trigo integral
150g de harina de centeno integral
1g (un poco menos de 1/2 cucharadita) de levadura de panadería seca o 4g de levadura fresca
355ml (1 botella) de cerveza de trigo muy fría
50 g de agua fría (opcional)
11g de sal 
Harina o sémola de trigo para los reposos 




Preparación  


Si queremos tener el pan listo para el almuerzo, es aconsejable realizar el primer paso la noche anterior.


1   Mezclado y fermentación en bloque.
  • En un cuenco grande mezclamos las harinas, la sal y la levadura. Si usas levadura fresca en vez de levadura de panadero seca, disuélvela en un poco de cerveza. 
  • Vamos echamos la cerveza dentro del cuenco poco a poco. Agarramos el cuenco con la mano izquierda y empezamos a remover con la derecha. 
  • Añadimos toda la cerveza y si es necesario, más agua. 
  • Removemos bien con  las dos manos hasta conseguir una masa homogénea bastante húmeda. Yo he tenido que añadir 50g más de agua porque las harinas que venden por esta zona de E.E.U.U. admiten muchísimo líquido. Nuestro objetivo conseguir una masa bien hidratada que se pueda manejar aunque se nos pegue a las manos. 
  • Una vez veamos que la harina y el agua están bien mezcladas y sin restos de grumos, hemos terminado este paso.  
  • Cubrimos el cuenco con papel film y lo dejamos reposando a temperatura ambiente unas 12 horas.









2   Primer pliegue.

  • A la mañana siguiente, veremos que la masa ha aumentado de tamaño. Es posible que la superficie de la masa este llena de burbujas, esto es una buena señal.
  • Nos mojamos las manos (cada vez que la masa se nos empiece a pegar, nos mojaremos las manos de nuevo) y doblamos la masa dentro del cuenco, de la misma forma que plegamos un papel para introducirlo en un sobre: agarramos un tercio de la masa y lo plegamos por encima y repetimos el proceso con el lado opuesto. Finalmente, plegamos la masa sobre sí misma como si fuera un paquete, con los pliegues hacia abajo. Plegando la masa conseguiremos una buena miga y una correcta fermentación.
  • Cubrimos el cuenco de nuevo con papel film y dejamos reposar la masa de 15 a 20 minutos.


3   Preformado y formado en bola.

  • Preparamos una superficie de trabajo limpia, más harina( también puedes utilizar sémola de trigo) y un trapo limpio de un tejido que no suelte fibra.
  • Cubrimos la superficie de trabajo con una cantidad generosa de harina o sémola para evitar que la masa se nos pegue. Nos mojamos bien las manos y colocamos la masa sobre la harina. Nos secamos las manos y nos las embadurnamos de harina. Plegamos de nuevo la masa sobre sí misma en tres partes: izquierda, derecha y de arriba a abajo, como si formáramos un paquete. Colocamos la masa con los pliegues hacia abajo, la cubrimos con el cuenco y la dejamos reposando unos 15 minutos. Preparamos un cuenco limpio y enharinamos generosamente el trapo donde vamos a dejar reposando la masa.
  • Antes de dar forma al pan, debemos retirar el exceso de harina de la encimera. Es necesario que la superficie ofrezca algo de resistencia. A la hora de dar forma al pan, necesitamos crear tensión en la superficie de la masa sin llegar a desgarrarla. En este vídeo podéis ver el paso de preformado (los pliegues antes de dar forma final) y formado en bola. Vuestra masa será bastante pegajosa, así que no os preocupéis si se os pega en la encimera o en las manos. Lo aconsejable es que vuestras manos tengan algo que impida que se os pegue la masa, como aceite, agua o harina. Cuando hayamos conseguido dar forma de bola a la masa, la colocamos en el trapo con la parte fea (el cierre) mirando hacia arriba, añadimos más harina en la superficie y colocamos el trapo con la masa dentro de un cuenco. Tapamos la masa con el mismo trapo o con otro trapo limpio y la dejamos reposando a temperatura ambiente hasta que aumente volumen, durante unas dos horas.




4   Horneado.


Cuando haya transcurrido algo más de una hora de reposo, calentamos el horno a 250ºC (490 F aproximadamente), calor arriba y abajo.

  • Si tienes una piedra para hornear, caliéntala durante una hora como mínimo.

  • Si no tienes una piedra de hornear, pero sí una bandeja gruesa, caliéntala dentro del horno. Si tu bandeja es bastante fina, no es necesario que esté caliente.

  • Si vas a usar una olla de hierro o una cocotte, caliéntala dentro del horno durante 30-40 minutos como mínimo. Si tienes un Pyrex con tapadera (que no es mi caso) parece que no es necesario precalentarlo. 

Asunto importante: el vapor.

La ventaja de usar un recipiente con tapadera para hacer el pan es que nos ahorramos el paso de generar vapor en el horno. Para este menester yo suelo utilizar una bandeja llena de bolas de cerámica (esas que venden para repostería) colocada en la base del horno. Debe estar muy caliente para que cuando le añada el vaso de agua caliente, genere mucho vapor. 

  • Cuando la masa esté lista y el horno y la piedra o bandeja estén muy calientes, nos preparamos para hornear al pan.
  • El paso para trasladar la masa desde el cuenco hasta la olla resulta más sencillo si utilizas una tabla de cocina con un trozo de papel de hornear encima y la colocas boca abajo sobre el cuenco. Sólo tienes que volcar el cuenco y listo.
  •  En esta ocasión vamos a hacer unos cortes en la superficie del pan para que se expanda adecuadamente. Yo suelo usar una cuchilla de afeitar (las compro exclusivamente para el pan) con una gotita de aceite o un cuchillo bien afilado. Podéis ver diferentes ejemplos de cortes en este vídeo.




  • Metemos el pan en el horno y añadimos un vaso de agua caliente a bandeja para generar vapor. Cerramos la puerta del horno rápidamente y apagamos la resistencia del horno durante 10 minutos. Puede parecer una locura, pero es una estrategia para que el pan nos greñe, es decir, se abra adecuadamente. Importantísimo no abrir la puerta del horno para que no perdamos ni el calor ni el vapor. A los 10 minutos le damos caña a la resistencia de nuevo, esta vez a 220ºC (425º F) y retiramos la bandeja para generar vapor. Horneamos el pan unos 20 minutos a 220 y luego bajamos la temperatura a 200ºC  (390º F) hasta que este de un bonito color tostado.
  • Si utilizas la olla para el pan, hornealo durante unos 15-20 minutos tapado y el resto destapado siguiendo las instrucciones de punto anterior.
  • Para asegurarnos de que el pan esta hecho por dentro, al golpear su base debe sonar hueco.
  • Dejar enfriar en una rejilla por completo antes de abrir.




Consejos


  •  Con el tema del pan, la experiencia es muy importante. con el tiempo mejorarás tu técnica, sabrás como son las harinas que hay por tu zona, si la masa necesita más hidratación (si le hace falta mas líquido), etc. Todos hemos cometido errores y los seguiremos cometiendo. Lo importante es disfrutar con el proceso y tomarnos con humor los fracasos. 


  • Hay una infinidad de técnicas para generar vapor en el horno. Si os interesa el tema podéis echar un vistazo aquí


  • Las harinas necesarias hacer este pan así como la levadura de panadería se pueden encontrar en muchos supermercados y grandes superficies. La harina de repostería o de freír no sirve para hacer este pan. Tampoco sirve la levadura de repostería (polvos de hornear).


  • Es normal que la masa quede bastante pegajosa, así que no os pongáis nerviosos si se os empieza a pegar en las manos o en la encimera (esto mejorará con la práctica) . No es aconsejable poner más harina a la masa inicial para que quede más dura y fácil de manejar.

  • Cuando hagáis los plegados de la masa dentro del cuenco, es importante que tengáis las manos muy mojadas. Lo mismo digo cuando dobléis la masa en la encimera respecto a la harina: echad harina sin miedo sobre la superficie y sobre vuestras manos, de esta forma trabajareis más cómodos y se os pegará menos.

  • La cerveza debe estar fría para no acelerar la fermentación. En el caso de que hagáis esta receta en invierno y vuestra casa esté hecha un congelador, la podéis añadir a temperatura ambiente. 

  • Si tenéis alguna duda, no dudéis en preguntar en los comentarios. 







8 de mayo de 2014

TORTAS DE ESPELTA Y ACEITE DE OLIVA



Llevo tiempo obsesionada con esta receta, desde que la vi por primera vez en el blog de Un pedazo de pan





Las tortas de Ines Rosales forman parte de los recuerdos de mi infancia, tal vez sea ese el motivo por el que esta receta me inspiraba bastante respeto. Por suerte (sobre todo para el Dr. Marido) me lancé a hacerlas y desde entonces no he podido parar. Ahora soy la loca de las tortas.


¿Y por qué harina de espelta en vez de trigo? Pues es muy simple:  para hacer la receta original hay que usar harina de respostería y amasar bastante para que desarrolle el gluten mintras que si usamos harina de espelta nos ahorramos prácticamente todo el trabajo de amasado y podemos conseguir formar una torta fina sin apenas esfuerzo (la harina de espelta es muy extensible). El trabajo se agiliza mucho y los resultados son muy similares (yo no he podido notar la diferencia) a las tortas hechas con harina de trigo normal.



Sólo digo que el que prueba, repite.




Nivel de dificultad: fácil-medio
Tiempo de preparación: 1 hora y media de reposo para la masa + unos 30-50 minutos para formar las tortas y hornearlas (el número de tandas dependerá del tamaño de tu horno).




Ingredientes para unas 18 tortas


200g de harina de espelta blanca
2g de levadura de panadero seca (liofilizada) o 6g de levadura fresca 
75g de aceite de oliva virgen extra
65g de agua
10g de licor de anís
1g de sal 
10g de azúcar
4g de sésamo (yo he usado sésamo negro)
4g de semillas de anís


Azúcar para la cobertura






























Preparación


1   Mezclar los todos los ingredientes en un cuenco y formar una bola de masa con las manos. Dejar reposar la masa en el cuenco cubierto con un paño durante 5 minutos. Preparar una superficie de trabajo limpia y con bastante espacio. Amasar durante 3 minutos, volver a colocar la masa en el cuenco, tapar y dejar reposar de una hora a una hora y media. 


2   Precalentar el horno a 200ºC (unos 400º F). Preparar un plato lleno de azúcar y una rejilla para enfriar las tortas que vayamos horneando.


3  Cortar porciones de masa de 20g y les darles forma de bolita. Estirar con el rodillo hasta formar una torta, cuanto más fina mejor





4   Pasar una cara de la torta por el azúcar y colocarla en una bandeja para horno cubierta con papel para hornear, con la parte del azúcar hacia arriba. Las tortas no aumentarán de tamaño en el horno, por lo que se pueden colocar muy cerca unas de otras.



5  Hornear de 6 a 10 minutos. Este es el paso más delicado de la receta, porque cada horno es diferente y tenemos que estar pendientes de que no se nos quemen. Estas tortas pasan de tener un aspecto prácticamente crudo a estar carbonizadas en un minuto. Así que ojo, no te pongas a hacer otras cosas y observa el tiempo que tardan en tu horno. Lo ideal es que los bordes queden caramelizados, pero no te obsesiones si no te salen a la primera. Las tortas seguirán estando riquísimas.




Consejos


  •  Si no puedes conseguir harina de espelta blanca, sigue los consejos del blog Un pedazo de pan para hacerlas con harina de trigo. Ya veras que ricas.

  • Puedes utilizar cualquier tipo de sésamo, también conocido como ajonjolí, sin tostar. El anís verde también puede encontrarse con el nombre de matalahúga, matalaúva o simplemente como anís en grano.


  • Si no tienes rodillo en casa, puedes usar una botella de vino limpia para dar forma a las tortas.

  • Si quieres un sabor más intenso a anís, añade 20g de licor en vez de 10g, recordando que tendrás que añadir 55g de agua en vez de 65g. Si no tienes licor de anís o quieres hacer la receta utilizando cero alcohol, añade 75g de agua y listo.

  • Las semillas no deben tostarse antes de añadirlas a la masa para evitar que se quemen en el horno.

  •  Se conservan perfectamente en un recipiente hermético o en una lata.